¿Qué es el Plan Iberoamericano de Juventud?

Es un acuerdo político convenido por los Estados de la Comunidad Iberoamericana para alcanzar el desarrollo integral de las juventudes. El Plan Iberoamericano de Juventud desea mejorar las actuaciones institucionales y las políticas públicas que se dirigen y articulan con la población joven. En tal sentido, es fundamentalmente un instrumento de cooperación que busca fortalecer lo que cada país viene realizando en materia de juventud y se enriquece con los enfoques y procedimientos que los propios países aportan.

¿De dónde surge?

El Plan Iberoamericano de Juventud es el resultado del acuerdo político creado durante los últimos años entre los países de la región: en primer lugar, la decisión de realizar un Plan de Juventud y asignar esa responsabilidad a la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ) quedó suscrita en la Declaración de la XV Cumbre Iberoamericana celebrada en Salamanca en 2005; posteriormente la decisión fue respaldada en la Declaración de la XIII Conferencia de Ministros y responsables de Juventud celebrada en La Habana en 2006; luego, en la Declaración de XVII Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago en 2007, se convocó a celebrar el 2008 como el Año Iberoamericano de la Juventud, esta decisión brindó impulso a la concreción del Plan; en seguida, la Reunión Extraordinaria de Ministros y responsables de juventud celebrada en San Salvador en abril de 2008, acordó que el objetivo del año 2008 fuera lograr un Plan definido y acompañarlo de una Estrategia de Implementación para 2009 y 2015; finalmente, la Declaración de la XVIII Cumbre Iberoamericana celebrada en San Salvador, aprobó la entrada en vigor del Plan Iberoamericano de Cooperación e Integración de la Juventud.

En el diseño del Plan han participado, de manera privilegiada, los propios Organismos Oficiales de Juventud, por medio de un proceso de consulta e intercambio de ideas que se realizó durante 2007-2008. En esta labor, también han sido espacialmente importantes las contribuciones conceptuales y financieras del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

¿Por qué la OIJ impulsa y coordina las tareas relacionadas con el Plan?

Porque el Acta de Fundación de la OIJ, convenida entre los Estados de la Comunidad iberoamericana, le otorga la función de implementar acciones que contribuyan al desarrollo de la juventud.

¿Con qué otros instrumentos y convenios de cooperación se relaciona?

En primer lugar, con el Programa de Acción Mundial para la Juventud (PAMJ) de Naciones Unidas, que desde 1995 ha llamado a todos los países a ser más sensibles a las necesidades y demandas de la juventud y, atendiendo a su responsabilidad, los insta a mejorar la eficacia de las políticas con este sector de población; el PAMJ recoge los principios de desarrollo, participación y paz que en 1985 posicionaron el tema de juventud en la agenda pública a nivel mundial.

En segundo lugar, con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), pues comparte la importancia de atender de manera decidida los desafíos que plantean: reducir la pobreza extrema y el hambre, lograr cobertura y calidad educativa, reducir el embarazo adolescente, prevenir las infecciones de transmisión sexual, promover la participación en la gestión del medio ambiente, impulsar el trabajo juvenil decente, incrementar el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación y lograr todos los objetivos para el 2015. Es significativo señalar que con respecto a los ODM, el Plan Iberoamericano de Juventud representa un aporte a la agenda pública de juventud, pues enriquece la visión de la Declaración del Milenio donde la juventud no aparece de manera tan explícita.

En tercer lugar, el enfoque cooperativo del Plan Iberoamericano de Juventud se inspira en la Declaración de París sobre Ayuda al Desarrollo, y hace suyos los principios de apropiación, alineación, armonización, consecución de resultados y responsabilidad mutua, que constituyen el marco de la cooperación internacional y que los países de la región iberoamericana han suscrito.

¿Cuál su objetivo general?

Contribuir al desarrollo integral y a la mejora de la calidad de vida de las y los jóvenes de Iberoamérica, en el marco de las actuaciones institucionales por impulsar la justicia, el desarrollo y la cohesión social.

¿Cuáles son sus objetivos específicos?

1. Iniciar un proceso de integración entre los Estados, que permita la cooperación multilateral en el desarrollo de políticas de juventud en la región.

2. Fomentar el acercamiento entre actores implicados en el aseguramiento del ejercicio efectivo de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de la juventud, con el protagonismo de los propios jóvenes.

3. Fortalecer y consolidar las políticas públicas de juventud en los países de la Comunidad Iberoamericana dentro del desarrollo de las acciones a favor de la juventud.

4. Enriquecer la metodología en la elaboración de los proyectos destinados a jóvenes.

¿Quién es la población meta?

Si bien el Plan no ha sido concebido para actuar directamente sobre un segmento de población juvenil, se ha considerado que su actuación a través de los Organismos Oficiales de Juventud y/o las Organizaciones Juveniles, debe tener presente lograr efectos de manera prioritaria, entre los aproximadamente 135 millones de jóvenes de Iberoamérica, ellos y ellas, que viven en condiciones de pobreza y marginación. En números absolutos 47 millones de jóvenes entre 15 y 29 años viven en pobreza y de ellos 11 millones se encuentran en situación de indigencia. Por tanto, las acciones prioritarias del Plan están dirigidas a modificar situaciones preexistentes en ese segmento de población joven.

Es interesante mencionar que el rango de edad 15 a 29 años, ha sido definido de acuerdo a las observaciones de los propios organismos oficiales de juventud y las organizaciones juveniles, pues se considera que estos límites de edad representan un punto de entra y salida de lo que culturalmente se define como juventud. Pero esto no debe entenderse como un desentendimiento de las necesidades y demandas de aquellos adolescentes o jóvenes adultos que se encuentran antes o después de ese rango de edad; para ellos, desde el Plan, se insta a los gobiernos a desarrollar políticas específicas que atiendan su situación.

¿Cuáles líneas de actuación son prioridad del Plan y cuáles son los objetivos estratégicos de cada una?

Los Organismos Oficiales de Juventud y los socios que colaboran en el Plan, en coordinación con la OIJ, han dado prioridad a seis líneas de actuación que deberán abarcarse entre 2009 y 2015: Institucionalidad, Participación, Educación, Salud, Empleo y Cultura. Estas líneas de actuación son prioritarias conforme a las necesidades y demandas de los y las jóvenes considerados en población meta, así como en acuerdo a la importancia de fortalecer a dos actores fundamentales del proceso, es decir, las instituciones públicas abocadas al desarrollo de la juventud y el sujeto social joven representado por sus propias organizaciones. Es decir, el Plan tiene dos actores clave, instituciones públicas de juventud y organizaciones juveniles, y busca tener efecto tanto en el fortalecimiento interno de cada uno, así como en el impacto que proyectará su fortalecimiento al incidir en las políticas públicas sobre educación, salud, empleo y cultura. A continuación las líneas de actuación y sus respectivos objetivos estratégicos.
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